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Las empresas de alimentos pueden beneficiarse del declive, aprovechándose de la publicidad e índices de gastos directos reducidos, y posicionándose para la recuperación, dijo el experto económico en IFT. En su discurso de apertura el fin de semana pasado, Todd Buchholz, autor y antiguo director de las políticas económicas de la Casa Blanca, habló sobre mover los bloques de construcción de la economía mundial, y sobre la era cambiante competitiva. "Todos estaríamos de acuerdo en que vivimos tiempos revolucionarios", dijo. Pero las lecciones de la Gran Depresión de los 1930s pueden proporcionar señales a empresas de alimentación, para alistarse para la recuperación. "Este es el momento para aprovecharse de una publicidad y precios reducidos, para prepararse para el futuro." Buchholz utilizó como ejemplo al gigante de cereales Kellogg, que vio un crecimiento del 33 por ciento durante los primeros años de la depresión. Además, tratar bien a los clientes y socios puede ayudar a fortalecer los negocios para el futuro. Por ejemplo, Ray Crock, que construyó el imperio de hamburguesas McDonalds, tenía la costumbre de decir a los propietarios de franquicias que "serían millonarios antes de que él lo fuera". Su enfoque contrastó con el de otros emprendedores de comida rápida, que extrajeron rentas altas de sus socios. "No piense en los socios comerciantes como enemigos," alentó Buchholz. "Enfóquese en la base de clientes y la base industrial mundial." Oportunidades globales Aunque que el proteccionismo puede ser una reacción natural a los desafíos económicos, Buchholz tuvo cautela sobre el incremento de las tarifas de los productos, puesto que esto llevaría a represalias por parte de los socios comerciantes. "El proteccionismo está comenzando a crecer," dijo. En cuanto al comercio entre los EE.UU. y Europa, se refirió al largo y continuado debate anti-GMO y alimentos manipulados genéticamente. Combine esto con el proteccionismo económico y tendrá una "situación combustible por intentar alimentar a la gente y generar dinero en el negocio". "Ahora hay un contragolpe globalizado contra la libre empresa y el capitalismo. El libre comercio se encuentra bajo ataque." Un enfoque más sensible, desde el punto de vista de Buchholz, es "considerar a la economía global como algo que que está sacudiéndonos, desafiándonos y haciéndonos abrirnos a nuevas oportunidades". "El multiculturalismo y la globalización dan tremendas oportunidades," dijo. "Las poblaciones están cambiando, hay que adaptarse y aprovecharse de los gustos cambiantes." Causas y recuperación Buchholz tomó en cuenta las causas de la recesión actual, y concluyó que el colapso de la inmobiliaria es sólo un factor subyacente. Sus efectos fueron acrecentados por la explosión de las commodities de 2007-8, que "robaron el último céntimo del poder adquisitivo de los consumidores alrededor del mundo", y "robaron la seguridad de la clase media". Ha habido algunos cambios interesantes en el gusto del consumidor en los últimos 18 meses, ya que los consumidores se han ido estableciendo. Por ejemplo, en los EE.UU. ha habido un incremento del 5,3 por ciento en las ventas de perritos calientes tras años de estancamiento, a medida que los consumidores regresan a un producto más barato, considerado inferior a los mejores cortes de carne. Las ventas de las zapatillas de deportes han subido, puesto que la gente se ejercita para mejorar su salud. También han subido las ventas de las semillas, ya que la gente prueba su suerte con cultivar su propia comida. En cuanto a una recuperación, Buchholz se muestra seguro de que sucederá - quizás justo antes de que lleguen los gastos por el regreso a la escuela en agosto. Pero dijo: "No tendremos una recuperación keynesiana" - esto es, con el gobierno comprando las acciones. En cambio, espera que la salida se encuentre con Pigou, el maestro de Keynes. "El noventa por ciento de los americanos podrá quedarse con sus trabajos, y tendrá un mayor poder adquisitivo, puesto que todo está en liquidación." Todd Buchholz es el autor de Shock de mercado: 9 trastornos económicos y sociales que sacudirán nuestro futuro financiero.
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